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lunes, 5 de enero de 2026

Todo un año para cumplir nuestros propósitos

Cada año nuevo, quien más y quién menos nos proponemos algún cambio que consideramos positivo para nuestra vida. Ese es un paso importante, el primero, porque la intención nos pone en el camino de conseguirlo. 

¿Ya tienes tu lista de propósitos para este año que empezamos?



Tan típico como el turrón en Navidad y el roscón en Reyes, es hacer una lista de propósitos para el nuevo año. Solemos tener el convencimiento de que 365 días son más que suficientes para conseguirlos, pero muchos de ellos se van olvidando o abandonando a partir de febrero. 

¿Os ha pasado esto alguna vez, a pesar de haber puesto toda vuestra intención de lograrlos cuando os los hacíais?

La intención es importante, pero también necesitamos tener claro lo que queremos mejorar, priorizarlo y marcarnos unos mínimos "asequibles" a conseguir. 

Aquí repasamos alguno de los aspectos que más influyen en nuestra salud y bienestar, por ello suelen estar en la lista de propósitos de muchas personas:
  • La actividad física. Porque está suficientemente probado que mejora la salud en todas sus dimensiones. El objetivo es llegar a cumplir con las recomendaciones de actividad física para la salud y evitar el sedentarismo o mejorar algo respecto a lo que ahora se hace, objetivos realistas, abarcables y aumentar poco a poco.
  • La alimentación. Porque la alimentación saludable es también uno de los factores que más nos ayuda a mejorar la salud, a mantenerla, previniendo muchas enfermedades. Un buen propósito es elegir los alimentos que vamos a comer para conformar una dieta variada en la que estén presentes los productos frescos, rica en verduras, con el agua como bebida de elección principal y renunciar a los productos ultraprocesados.  La dieta Mediterránea es una de las que cuenta con más avales científicos sobre sus beneficios. 
  • El descanso y la gestión del estrés. Revisar nuestros hábitos de sueño, reservar momentos para el descanso y saber recuperar la calma cuando el estrés amenaza desbordarnos. Respirar "bien" es una buena ayuda -hay ejercicios que podemos aprender para optimizar nuestra respiración; también es muy útil manejar alguna técnica de relajación, entre las más recomendadas está la relajación progresiva, que consiste en tensar durante un momento diferentes grupos musculares (brazos, tronco, cabeza, piernas) y luego relajarlos, centrándose en la diferencia entre tensión y relajación. Y no podemos olvidar el contacto con la naturaleza, está muy ligado a la salud y el bienestar, si puede ser, diario o, al menos, semanal.
  • Las relaciones. Los vínculos positivos con las demás personas son muy importantes, nos permiten compartir, tomar perspectiva, recibir y proporcionar apoyo..¡somos seres sociales! Es fundamental cuidar esta dimensión. Contacto diario con gente de nuestro entorno, siempre que se pueda - mejor presencial-  y participación en nuestra comunidad (conocer y utilizar los recursos que tenemos para compartir con la vecindad, empezando por las calles).
  • Evitar o reducir en lo posible los tóxicos. Si sentimos respeto por nuestro cuerpo, esto nos llevará a querer cuidarlo. Fuera tóxicos! - al menos los que está en nuestra mano evitar (tabaco, alcohol, mal uso de medicamentos, alimentos en mal estado, pasar mucho tiempo en zonas contaminadas...).


Pensando en estos factores como ingredientes de un "menú de propósitos", podemos mezclarlos para diseñar planes atractivos, que harán que nuestros propósitos se potencien entre sí y nos resulte más grato el proceso del cambio: compartir con familiares o/y con amistades cocina y comida, excursiones al campo, ratos de lectura, ejercicio y relajación...Al gusto de cada cual:)

¿Alguna de estas cosas forma parte de tus propósitos para este año?

Sean cuales sean los tuyos, anímate a conseguirlos, hay un año por delante, pero ya sabemos que el tiempo vuela!!;)




Información relacionada: 

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jueves, 31 de agosto de 2023

Actividad física para cuidar nuestra salud

 

Realizar actividad física y reducir el sedentarismo son dos cuestiones claves para la salud, según muestran los estudios de investigación, por ello es crucial que nos movamos más y estemos el menor tiempo posible en actitud sedentaria.



Promover la actividad física en la población es una de las prioridades en todos los planes de salud, dada la importancia que tiene en la prevención y control de enfermedades.

Hoy nos fijamos en los mensajes que nos traslada el Ministerio de Sanidad para que conozcamos algo más sobre este tema y encontremos razones que nos animen a hacer de la actividad física un hábito, si es que aún no lo tenemos. 

Practicar actividad física con regularidad y evitar el sedentarismo puede prevenir y ayudar a controlar muchas de las enfermedades crónicas, como enfermedades cardiovasculares, diabetes de tipo 2 y algunos tipos de cáncer. Además, la actividad física mejora el bienestar mental, reduce los síntomas de ansiedad y estrés, mejora el sueño y reduce el riesgo de depresión.

Ese es un resumen muy breve de los grandes beneficios que nos puede aportar ser personas activas, algo que no es tan difícil de conseguir porque la actividad física se define como cualquier movimiento del cuerpo producido por la acción muscular voluntaria y que supone un gasto de energía por encima del nivel de reposo. Por tanto, incluye el ejercicio físico, pero también otras actividades que forman parte de nuestro día a día, las que realizamos en el trabajo, en el tiempo de ocio, los desplazamientos que hacemos a pie o en bicicleta, las tareas domésticas, los juegos que implican movilidad...

Pero realizar actividad física no es todo; si queremos cuidarnos, también es preciso que evitemos el sedentarismo.



Sedentarismo no es lo mismo que inactividad física

Las personas inactivas son las que no alcanzan las recomendaciones de actividad física para la salud (recomendaciones consensuadas que ofrece la O.M.S con unos mínimos a alcanzar por grupo de edad). 

Las actividades sedentarias son las que realizamos, en posición sentada, reclinada o acostada (exceptuando el período de sueño), en las que gastamos  muy poca energía.  


Aunque es frecuente que una persona sea a la vez inactiva y sedentaria, también es bastante común que no sea así, por ejemplo, una persona adulta que realice menos actividad física de la recomendada para su edad sería una persona inactiva, pero no por ello podemos decir que sea una persona sedentaria, mientras que una persona que realice la actividad física recomendada se considera sedentaria si pasa largos períodos en reposo o con actividades de poco gasto energético, por ejemplo delante de pantallas, conduciendo o en tareas de oficina. 

Quedémonos con esta buena noticia: Todas las personas, tanto mujeres como hombres, de cualquier edad y sea cual sea su estado de salud pueden beneficiarse de ser activas físicamente y reducir el tiempo sedentario. 

¡Pongámonos en movimiento!

Fuentes: 

Ministerio de Sanidad. Actividad Física para la Salud y Reducción del Sedentarismo. Recomendaciones para la población. Estrategia de Promoción de la Salud y Prevención en el SNS. Madrid, 2022 




#caminalena

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Más fruta y menos estrés para cuidar el corazón

El congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología , celebrado estos días en Barcelona , reunió a cerca de 30.000 profesionales de 150 países para tratar sobre los últimos descubrimientos  relacionados con la salud cardiovascular. Algunos de los estudios presentados aportan conclusiones interesantes sobre cómo influyen los hábitos y las condiciones de vida en nuestro corazón.





Cómo prevenir, tratar y curar las enfermedades cardiovasculares es un gran reto en estos tiempos en los que su incidencia en la población mundial es muy elevada. 
En Europa son la principal causa de mortalidad. Por lo que respecta a España, la mortalidad debida a estas patologías aumentó en 2012, tras 20 años de descenso, según informó el presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), José Ramón González-Juanatey, quien atribuye este notable incremento a la crisis económica.

Efectivamente, se sabe que, tanto el estrés crónico, que puede estar provocado por una crisis, como el estrés agudo, que se sufre en situaciones de peligro,  están asociados a los accidentes cardiovasculares. En el congreso de Barcelona se han presentado dos nuevos estudios que reafirman lo que ya habían comprobado otras investigaciones en este sentido.

Uno de estos trabajos, realizado en Grecia, comprobó que el número de infartos que se produjeron en un hospital aumentó en el período de crisis, especialmente entre las mujeres, en las que creció un  86%, mientras que en los hombres el aumento fue de un 28 %.

El otro estudio, que fue realizado en Estados Unidos, encontró que durante el huracán Sandy aumentó el número de infartos en New Jersey en un 23% y la mortalidad a 30 días por causa cardiovascular en un 28 %.

Estos son dos buenos ejemplos de cómo los factores del entorno condicionan nuestra salud.
En el congreso también se han presentado investigaciones que muestran cómo influyen nuestros hábitos. No podían faltar las que se centran en el tabaco. En esta ocasión ha sido un estudio español, realizado con casi 7.000 fumadores, el que ha demostrado que fumar está relacionado con la insuficiencia cardíaca.

Además se ha hablado de las bebidas energéticas, cuyo consumo crece en los últimos años, incluso entre niños y adolescentes. Un estudio realizado en Francia, puso de manifiesto que un consumo inadecuado puede producir, entre otras, complicaciones de origen cardiovascular, como paro cardíaco, muerte súbita, arritmia, angina de pecho...,siendo el trastorno más habitual el “síndrome de la cafeína”, cuyos síntomas son dolor de cabeza, taquicardia, ansiedad y temblores.

También ha habido noticias en positivo, como las conclusiones de un estudio llevado a cabo por la Universidad de Oxford en China, con casi medio millón de personas durante siete años: Las que consumían fruta a diario redujeron su riesgo cardiovascular entre un 25% y un 40% y este riesgo disminuía a medida que aumentaba el consumo de fruta. Según los expertos, este efecto puede deberse a que comer fruta está relacionado con la disminución de la presión arterial.


Estas son unas cuantas pistas sobre cómo cuidar nuestro corazón. Podemos empezar por las más fáciles.



Palabras  clave: salud cardiovascular, enfermedad cardiovascular, estrés, tabaco, bebidas energéticas, fruta, congreso anual de la Sociedad Europea de Cardiología

viernes, 9 de agosto de 2013

Dormir bien protege nuestra salud cardiovascular

Una buena noche de sueño aumenta los beneficios de otros hábitos saludables



Foto de Utente Sassospicco. Wikimedia C,
Foto: Utente Sassospicco. Wikimedia C.
Dormir bien es uno de  los factores que protegen nuestra salud cardiovascular, junto con una alimentación adecuada, hacer ejercicio, consumo moderado de alcohol y no fumar.

Estas son las conclusiones de un estudio realizado en los Países Bajos, en el que han participado cerca de 15.000 mujeres y hombres.

Los investigadores encontraron que practicar esos cuatro hábitos de vida saludables reducía hasta un 57 % el riesgo de enfermedad cardiovascular y hasta un 67% el riesgo de eventos fatales. Cuando se añadió a estos factores una duración suficiente de sueño, el beneficio aumentó, dando lugar a un 65 por ciento menos de riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y un 83 por ciento menos de riesgo de eventos cardiovasculares fatales.

Los autores del estudio explican que no dormir suficiente se ha relacionado con el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión y otros factores que predisponen a las enfermedades cardiovasculares.

¿Cuánto tiempo de sueño se necesita?
Una de las investigadoras, M.Verschuren, considera que dormir unas siete horas pueden bastar para la mayoría de las personas, pero parece que, más importante que la cantidad, es la calidad del sueño, es decir que sea reparador, suficiente para que nos despertemos totalmente descansados, aunque no llegue a esas siete horas. Así lo revela un estudio anterior del mismo grupo de investigadores. 

Descubrir cuánto tiempo es suficiente para nosotros, es el primer paso para empezar a cultivar buenos hábitos de sueño y disfrutar de los beneficios que nos aporta dormir bien.

   
Leer artículo en EUROPA PRESS: 
Una buena noche de sueño aumenta los beneficios cardiovasculares de un estilo de vida saludable.


Palabras clave: dormir, enfermedades cardiovasculares, factores de riesgo cardiovascular