miércoles, 10 de septiembre de 2025

Prevenir la soledad no deseada



La soledad no deseada puede aparecer en cualquier momento de nuestra vida. Prevenirla requiere un trabajo que empieza mucho antes.






Tener buenas relaciones familiares y de amistad y participar activamente en la comunidad son claves para prevenir la soledad.  

Las relaciones de calidad con la familia y las amistades son uno de los determinantes de la calidad de vida y, particularmente, en la vejez.

El apoyo social en cuestiones emocionales y en tareas instrumentales es beneficioso también para evitar la soledad. Dar apoyo y recibirlo en las relaciones con nuestro entorno más próximo y en actividades de voluntariado influye positivamente para sentirnos bien.

La participación social en las personas mayores está determinada por la que un individuo experimenta al menos veinte años antes, y hay una relación directa entre la participación social y la soledad (Dahlberg, Agahi & Lennartsson, 2016 -Citado en Ref.1).


Sentir que formamos parte de un grupo o comunidad con el que nos identificamos y sentimos su aceptación -el sentido de pertenencia- es uno de los factores de protección más importantes.

Por otra parte, el sentimiento de soledad "que pesa" puede estar en parte determinado por la concepción que tenemos de la soledad como algo totalmente negativo y por tener pocos recursos personales para gestionarla. Cultivar una relación más amable con la soledad, apreciar que también puede tener aspectos positivos -saber estar a solas con nosotros/as mismos/as- y contar con habilidades para relacionarnos de manera positiva son estrategias muy valiosas en este caso

De todo esto, podemos deducir que la prevención de la soledad no deseada pasa por asegurar que todas las personas desarrollen la capacidad de relacionarse, de construir vínculo positivos, que puedan formar parte de redes sociales fuertes, para ello sería de gran ayuda que la educación emocional y la formación en habilidades sociales formara parte de los programas escolares desde la etapa infantil. 

Hace falta, además, una comunidad abierta e inclusiva, que fomente la participación de todas las personas. Ese es el entorno que puede favorecer la interacción y el sentido de pertenencia más allá de los núcleos familiares y de amistad.



Referencias: 

1. Estudio sobre la atención a la soledad no deseada de las personas mayoresMaría Luisa Delgado Losada. David Alonso González (Directores). Universidad Complutense de Madrid.