miércoles, 22 de enero de 2025

Riesgos del consumo de benzodiacepinas, esos medicamentos para los nervios

 

Las benzodiacepinas son los medicamentos tranquilizantes más recetados. Sin embargo, su consumo conlleva riesgos que deben ser tenidos en cuenta.


"El tratamiento con benzodiacepinas no debería ser el tratamiento de primera elección sino un tratamiento alternativo en algunos casos concretos"

Así se afirma en la Guía de consenso para el buen uso de las benzodiacepinas, elaborada en colaboración  entre las sociedades médicas de Atención Primaria (SEMG, SEMERGEN y SEMFYC), la Federación de Enfermería (FAECAP), Farmacia (SEFAC) y la Sociedad Española para el Estudio del Alcohol, el Alcoholismo y las otras Toxicomanías (SOCIDROGALCOHOL).

La guía se plantea como una reflexión sobre estos medicamentos y su alto consumo en España, y aporta recomendaciones sobre su buen uso, dirigidas a quienes las dispensan en el sector sanitario, pero que también resulta útil que conozcamos como posibles pacientes.

benzodiacepinas han de ser sopesados y discutidos con el/la paciente, incluyendo información sobre los efectos cognitivos, la conducción, el efecto rebote y la dependencia. 
En caso de que haya duda de que los beneficios superan a los riesgos, es mejor no optar por este tipo de tratamiento. 

La guía recomienda empezar por recetas de poco tiempo y de la dosis mínima efectiva y prescribir el menor tiempo posible y revisar al/la paciente durante el tratamiento con regularidad (por ejemplo cada semana o dos semanas).

Como vemos en el cuadro, los efectos adversos de las benzodiacepinas son muchos y no poco importantes, desde la sedación excesiva, hasta las alteraciones del sueño, la disfunción eréctil, la incontinencia urinaria, los accidentes, la adicción o el incremento de la mortalidad, entre otros.

Como dice la guía, no se trata de condenar el uso de estos medicamentos, que pueden resultar muy útiles, si no de usarlos correctamente. 


Terminamos con una de las conclusiones de este manual: 

Las benzodiacepinas son la forma más rápida y barata de tratar la ansiedad y el insomnio. Pero no es menos cierto que no siempre lo más rápido y barato es lo mejor.  
El paso de los años ha puesto en claro los efectos secundarios, la escasa efectividad en los tratamientos prolongados y los riesgos, solo asumibles, si somos capaces de medirlos..


En este y otros temas, informémonos y comuniquémonos de manera efectiva con nuestro médico/a de referencia; seamos pacientes activos/as cuando vayamos a consulta. Somos un equipo y nuestra salud está en juego. 





Referencias:
Socidrogalcohol: Guía de consenso para el buen uso de las benzodiacepinas. 2019. 2ªEd.


La mayor parte de los casos de insomnio y ansiedad debería tratarse sin fármacos. Los riesgos y beneficios de un tratamiento con