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viernes, 10 de enero de 2014

El alcohol puede afectar al ADN de los jóvenes


Foto: Tamorlan. Wikimedia C.

Los riesgos que el alcohol tiene para las personas más jóvenes son conocidos, pero mucha gente tiende a quitarles importancia, aludiendo a que el consumo suele producirse, en la mayoría de los casos, en los fines de semana, un razonamiento de poco peso frente a los datos.

Empezar a beber precozmente interfiere en su desarrollo. Disminuye el aprendizaje y el rendimiento escolar, aumenta los episodios de violencia, los accidentes, las prácticas sexuales de riesgo, incrementa las posibilidades de desarrollar una adicción y otras enfermedades a medio y largo plazo.

A estos riesgos se suma uno más, según un estudio publicado en la revista "Alcohol", en el que se concluye que el consumo de alcohol los fines de semana puede afectar al ADN.

 En el estudio, dirigido por Adela Rendón, una investigadora de la UPV/EHU y realizado en colaboración con la Universidad Autónoma de Nayarit, en México, participaron estudiantes universitarios, entre los 18 y los 23 años. Se trataba de analizar el efecto del consumo de alcohol los fines de semana en la membrana de las células y en el material genético de éstas, es decir, en el ADN.

   Los estudiantes se dividieron en dos grupos: el grupo de control lo formaban los jóvenes que no bebían alcohol y el grupo de estudio los que bebían los fines de semana, con un consumo medio de de 118 gramos (litro y medio de cerveza).
Los resultados mostraron que el grupo que bebía tenía dos veces más daño oxidativo en la membrana celular que el grupo que no consumía alcohol. El ADN también se veía afectado, mostrando el grupo que consumía alcohol, 5,3 veces más células dañadas que el grupo que no bebía. 

En este caso, el daño aún no llegaba a ser relevante, pero, incluso así va en contra de lo que podría esperarse; en palabras de la investigadora: "no debería haber daño alguno porque llevan muy poco tiempo consumiendo alcohol".

El estudio ha servido para constatar que el alcohol llega a alterar el ADN de forma temprana. Otra razón más para la prevención.


Más información: Europa Press. El alcohol deja huella en el ADN de los jóvenes... 


Palabras clave: prevención, alcohol, jóvenes, menores, investigación, efectos del alcohol, ADN

lunes, 25 de noviembre de 2013

Una "app" para prevenir el consumo de drogas


Sanidad lanza una aplicación denominada 'Plan Nacional sobre Drogas' para dispositivos móviles



Se trata de una aplicación gratuita para 'smartphones' y 'tabletas', que tiene como objetivo informar sobre los riesgos del consumo de estas sustancias y sobre otras adicciones.

¿PARA QUIÉN?
Se dirige a todas las personas que quieran conocer los riesgos de las drogas y otras adicciones sin sustancias, pero tiene en cuenta, especialmente, al público joven.

 También se dirige a profesionales relacionados con el ámbito de las drogas y otras adicciones y a las familias.

QUÉ OFRECE LA APP: 
  • Información sobre los riesgos de distintas drogas (tabaco, alcohol, cannabis, cocaína, heroína, drogas de síntesis y otras) así como de otras conductas adictivas (ludopatía).
  • Información sobre qué se puede hacer ante la sospecha o evidencia de consumo por parte de un familiar o conocido y como deben de reaccionar los padres ante signos de posibles consumos.
  • Información sobre los delitos, penas y sanciones que supone el cultivo, elaboración, tráfico y posesión de drogas tóxicas ilegales, según la legislación vigente.
  • Información a cerca de los recursos que existen para asesorar y tratar las adicciones, en las distintas administraciones públicas
  • Información relacionada con el Plan Nacional sobre Drogas.
  • Información sobre las actividades del Fondo de Bienes Decomisados.
  • Información sobre las convocatorias de subvenciones que gestiona anualmente la Delegación del Gobierno.

Esta aplicación está disponible para dispositivos  IOS y Android a través de APPLE STORE (IOS) y GOOGLE PLAY y SAMSUG APPS (Android).

Más información


Palabras clave: App sobre drogas para móviles, prevención adicciones, prevención drogas

miércoles, 12 de junio de 2013

Prevenir el consumo de alcohol en la adolescencia: algo más que campañas

De las campañas y la prevención


Dos nuevas campañas, que acaban de estrenarse, vuelven a dar espacio en los medios de comunicación al tema del consumo de alcohol por parte de los adolescentes y jóvenes.

Campaña de la FAD
Nota de prensa de la FAD 
La de la FAD (Federación de Ayuda contra la drogadicción) intenta promover la reflexión de los jóvenes y adolescentes sobre las consecuencias negativas que el abuso de alcohol puede tener en las relaciones personales. Dos spots y una cuña de radio son los medios principales que utiliza para llegar a la audiencia con un mensaje: "el alcohol te separa de las cosas que más quieres"


Campaña del PNsD y asoc. Dual
La otra es del Plan Nacional sobre drogas y la asociación Dual; se dirige a adolescentes y tiene como objetivo retrasar el inicio en el consumo de alcohol. Utiliza como metáfora una partida entre el alcohol y un adolescente, con un mensaje: "si juegas con el alcohol, el alcohol juega contigo" y les pregunta si se sitúan en el grupo de Los que no  entran en el juego o de Los que sí lo hacen. Además del spot y la cuña de radio cuenta con una web vinculada a las redes sociales.


Sin ánimo de restarles valor, podemos prever que el efecto de estas campañas no va a ser mayor que el producido por las anteriores. Y eso porque se centran en un solo aspecto del consumo: la decisión del chico o chica que va a beber, pero detrás de esa decisión están, sus valores, sus habilidades, etc; toda su historia educativa y todas sus circunstancias. 
Cabe esperar, sin embargo, que contribuyan a mantener sobre la mesa este tema de crucial importancia con la invitación a poner medios eficaces para revertir los datos actuales sobre el consumo de alcohol en este grupo de la población.


El debate (si se puede llamar así), se ha intensificado  al publicarse la noticia de que el Gobierno estudia sancionar a los padres si sus hijos repiten coma etílico, y otra vez nos encontramos  enredados discutiendo quiénes son más culpables: los padres, los colegios, los hosteleros, la policía, la publicidad…Inútil discusión cuando es evidente que, como en todo problema social,  la responsabilidad es compartida. 

LA NECESIDAD DE UN ABORDAJE GLOBAL
Sabido es que tras este fenómeno hay múltiples causas, algunas de carácter personal y otras ambientales y sociales, todas ellas relacionadas entre sí. Por eso requiere un abordaje global.

No podemos tratar esta cuestión sin tener en cuenta la presencia que el alcohol tiene en nuestra cultura y el espacio que se les da a los jóvenes en nuestra sociedad, con un papel subordinado a determinantes socioeconómicos que demoran indefinidamente su rol de adultos independientes y, por tanto, condicionan sus expectativas y la manera cómo asumen responsabilidades.

Tampoco puede desvincularse del discurso social sobre el alcohol y los jóvenes, que se sostiene desde hace años y se alimenta desde los medios de comunicación, creando un estereotipo asumido por los propios jóvenes, en el que esta forma de beber ha pasado a ser un rasgo más de los que los identifica como colectivo. Esto está relacionado con lo que en prevención se denominan creencias normativas -en este caso creer que esta forma de beber es lo normal en su grupo de edad- y está considerado como un factor de gran peso para que decidan o no beber.    

Uno de los aspectos en los que tenemos que trabajar es desmontar ese discurso y la manera de hacerlo es combatir el estereotipo dando protagonismo a adolescentes y jóvenes por las múltiples características positivas que les son propias y por otras facetas de su estilo de vida que no tienen que ver con el alcohol.

Además, tenemos que fortalecer otros factores que puedan protegerles de implicarse en consumos problemáticos de alcohol y otras drogas: variables conocidas en prevención, que tienen que ver con la educación para la salud, educación para el ocio, desarrollo de habilidades para la vida, valores prosociales, fomento del éxito escolar, control de la disponibilidad de bebidas alcohólicas, etc.

Bienvenidas sean las campañas, pero hay que hacer más. Si de verdad queremos cambiar la situación, tenemos que poner en marcha la maquinaria de la prevención, de cuyo engranaje y funcionamiento todos formamos parte. Prevenir, desde edades tempranas, desde todos los ámbitos, empezando por los más próximos: familia, escuela, municipio, medios de comunicación...


Puede parecer una tarea ingente, pero no lo es, puesto que la carga está muy repartida, sólo tenemos que ponernos de acuerdo en los objetivos y asumir la pequeña parte que nos corresponde según  los distintos roles que desempeñamos en nuestra vida cotidiana.


Quienes decidan embarcarse en esta empresa pueden encontrar  hojas de ruta en los  planes sobre drogas y otros que se relacionan con los mismos, como los  planes de Infancia y Adolescencia.



Palabras clave: adolescentes, jóvenes, alcohol, prevención consumo de alcohol, abuso de alcohol, campañas de prevención, campaña alcohol y jóvenes FAD 2013, campaña asociación Dual y PNsD

jueves, 14 de marzo de 2013

Problemas debidos al consumo de drogas, según los consumidores habituales


Un tercio de los consumidores de drogas no cree que les perjudique


   EUROPA PRESS

   Un tercio de los consumidores de drogas asegura que este hábito no les acarrea ningún problema, aunque otros admiten conflictos familiares o de pareja y pérdidas económicas, según recoge la investigación 'Mismas drogas, distintos riesgos. Un ensayo de tipología de jóvenes consumidores', realizada por la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD), Obra Social Caja Madrid y la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas.

   Por su parte, el abandono precoz de los estudios y el paro así como el hecho de ser hombre son factores de riesgo a la hora de consumir drogas, como alcohol u otras sustancias. Y es que, tal y como ha comentado el director general de la FAD, Ignacio Calderón, el hecho de no contar con un "proyecto vital", tanto laboral como personal, aumenta el riesgo de ingerir drogas con frecuencia.

   Para realizar el estudio, se realizó entrevistas a 750 jóvenes consumidores habituales de entre 18 y 25 años de ciudades, como Madrid, Valencia y Bilbao, con el objetivo de analizar los perfiles de consumidores de drogas habituales en función de sus actitudes, el riesgo que están dispuestos a asumir y sus hábitos de consumo.

   Los sociólogos establecieron que un consumidor habitual de drogas sería aquel que reuniera dos de tres condiciones. De este modo, tenían que haberse emborrachado al menos dos veces en el último mes; consumido cánnabis en la última semana o cocaína o éxtasis o alucinógenos o anfetaminas en el último mes.

   Tras ello, los sociólogos establecieron tres tipos de perfiles. El primero, lo constituyen los 'despreocupados', quienes representan al 29,5 por ciento de los encuestados. Están caracterizados por no manifestar un compromiso con su entorno y por aceptar los riesgos de las drogas como parte de su banalización.

   Este subgrupo, caracterizado por representar a jóvenes que no estudian ni trabajan, es el que manifiesta un consumo más regular y frecuente de las drogas menos normalizadas (cocaína, éxtasis, anfetaminas o alucinógenos) y los que tienen más problemas.

   Precisamente, el director técnico de la FAD, Eusebio Megías, ha destacado que los "mayores riesgos" de consumo de drogas "coinciden" con este colectivo "que se caracteriza por una situación de pasotismo".

   Por otro lado, se encuentran los 'experimentadores', que aglutinan al 32 por ciento y que aceptan el riesgo del consumo de drogas, como parte de la experimentación, el disfrute, el hedonismo y el presentismo. Ellos realizan un consumo muy variado, pero en menor cantidad y frecuencia que los otros grupos. Y, en este grupo, están sobrerepresentados los estudiantes universitarios.

   Por su parte, los 'precavidos', que representan al 38,4 por ciento de los sondeados, realizan un uso habitual de alcohol y cannabis. Se trata de un grupo más interesado por lo colectivo, que enfatiza los valores normativos y los valores integradores y el que tiene un mayor rechazo el riesgo y la experimentación.

LA MITAD DE EMBORRACHÓ DOS VECES EN EL ÚLTIMO MES

   EL estudio recoge que el 55,6 por ciento se emborrachó al menos dos veces en el último mes y consumió cánnabis en la última semana. Además, el 10,3 por ciento se emborrachó al menos dos veces en el último mes, y consumió éxtasis, anfetaminas, alucinógenos o cocaína en el último mes.

   Asimismo, el 24,9 por ciento se emborrachó al menos dos veces en el último mes, consumió cánnabis en la última semana, y cocaína o éxtasis, anfetaminas o alucinógenos en el último mes.

   Los resultados del informe revelan que el 92 por ciento de quienes se han emborrachado en el último mes también consumieron cánnabis, que el 43 por ciento habían ingerido éxtasis, alucinógenos o anfetaminas, y que el 32 por ciento también habían consumido cocaína.

DAÑOS OCASIONADOS

   En relación a los daños que el consumo de estas sustancias había ocasionado, el 34 por ciento señala que ninguno. Tras esta opción, se sitúan los que aluden a los problemas económicos (28,1%), conflictos familiares (19,7%), pareja (14%), amistades (11,2%) y problemas legales (10,4%).

   En relación a los problemas futuros, recoge que poco más del 14 por ciento de las muestra asegura que, en el último año, a causa de su consumo, ha tenido problemas graves o muy graves, un porcentaje que asciende al 21 por ciento, si la respuesta se refiere a los problemas que se tendrá en el futuro.

   Con todo, el director general de la Fundación Especial Caja Madrid, José Guirao, ha destacado que "la prevención es la mejor línea de intervención, al ser la más eficaz", y ha apostado por centrarse "en la persona y no la sustancia".

   Guirao ha explicado que las drogas en España han pasado de ser "un elemento de marginación" a uno de tipo integrador en el tiempo de ocio, y ha lamentado que muchos jóvenes no sean conscientes del riesgo que su ingesta entraña.

Palabras clave: consumo de drogas. Mismas drogas, distintos riesgos. Un ensayo de tipología de jóvenes consumidores

viernes, 28 de diciembre de 2012

Regulan la publicidad en internet para prevenir la obesidad infantil


Casi la mitad de los menores españoles padece obesidad o sobrepeso, una situación «preocupante» para la ministra Ana Mato 


MIGUEL LORENCI | MADRID.

La batalla contra la obesidad y el sobrepeso infantil, que mortifica a casi la mitad de los menores españoles, ha de librarse en internet, el territorio natural de los más jóvenes. Bien lo sabe el Ministerio de Sanidad que, aliado por primera vez con el pleno de la industria alimentaria, traslada a la red el mismo acuerdo de autorregulación de la publicidad de bebidas y alimentos dirigida a menores que operaba en la televisión. 

Autor: David Jakes. Commons Wikimedia
Es el nuevo código PAOS que regula la publicidad en la red y que Sanidad ha suscrito con todo el sector. Se amplía a la hostelería y la distribución, que se adhieren al acuerdo suscrito en su día por la industria de alimentación y bebidas. «Por primera vez todos los sectores implicados se unen al compromiso para luchar contra la obesidad infantil», un problema «preocupante» , según dijo la ministra de Sanidad, Ana Mato, tras firmar un acuerdo «histórico» que regulará la publicidad en internet dirigida a menores de 15 años.

Se da otro paso en la lucha contra  la obesidad que padecen el 19,1% de los niños españoles de seis a nueve años. El 26,1% de estos críos presenta sobrepeso. Son datos del estudio ALADINO de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) y que constatan cómo más de un 45% de los menores en esa franja de edad tiene algún problema de peso. Cifras «preocupantes» para Sanidad, que quiere introducir una batería de medidas para combatirla, entre ellas la implantación de una hora diaria de ejercicio para los escolares.

Para evitar que la situación llegue a ser alarmante trabaja en el fomento de los hábitos saludables, «una tarea en la que debemos implicarnos todos, desde las administraciones hasta las escuelas, pasando por las familias», según Mato. El nuevo código se enmarca en una serie de medidas como la creación del Observatorio de la Nutrición y de Estudio de la Obesidad. Presidido por el cardiólogo Valentín Fuster, pretende fomentar hábitos saludables e iniciar su actividad en 2013. Mato también juzga sustancial su propuesta para implantar una hora diaria de ejercicio físico y deporte en las escuelas, iniciativa que Sanidad ha de coordinar con Educación.

También anunció Ana Mato que el Gobierno trabaja con ayuntamientos de toda España para poner en marcha un convenio de colaboración sobre la Red de Ciudades Saludables. Se refirió asimismo a las actividades de la Aesan, recordando el Plan Cuídate+2012, centrado en la promoción de la actividad física y la vida saludable a través de las redes sociales.

La Aesan es la promotora del «histórico» acuerdo de autorregulación que Ana Mato ve como «una herramienta muy eficaz para disminuir la prevalencia de la obesidad y el sobrepeso infantil». 
Al nuevo código PAOS se suman voluntariamente la Industria de la Alimentación y las Bebidas (FIAB) y la Asociación para la Autorregulación de la Publicidad (Autocontrol), que ya firmaron el primer código en 2005. La gran novedad es la inclusión por primera vez del sector de la distribución (ANGED, Asedas y ACES) y de los de hostelería y restauración (FEHR y FEHRCAREM).

Todos los implicados se comprometen «a llevar a cabo una comunicación responsable dirigida a menores», algo que la ministra califica como «un éxito que todos debemos celebrar» al constatar que se trata de un «compromiso de todos los agentes estratégicos de la cadena de alimentación».
Las cadenas y operadores de televisión se sumaron en 2009 a este convenio que por primera vez se aplica a la publicidad en internet dirigida a menores de 15 años. Para Mato esta medida constituye «un avance significativo en la protección de nuestros hijos frente a las comunicaciones comerciales». 

El nuevo convenio recoge las recomendaciones de la Comisión y el Parlamento Europeo sobre los efectos que la publicidad y el desarrollo de las nuevas tecnologías tienen en el comportamiento de los consumidores más jóvenes. El código permite así adaptarse a la nueva realidad de los medios que utilizan los niños y jóvenes, ya que internet es el medio donde más se ha incrementado la publicidad dirigida a adolescentes. 

Mato agradeció su responsabilidad a los firmantes de este convenio. «Su comportamiento ejemplar, muy de agradecer en las circunstancias económicas actuales, permitirá cumplir los objetivos de la estrategia NAOS contra la obesidad y, proteger a los más pequeños».
LA VERDAD


Palabras clave: regulación publicidad,  internet, obesidad infantil, código PAOS, estudio ALADINO

martes, 30 de octubre de 2012

Añadir alcohol a la bebidas energéticas multiplica sus riesgos



Mientras se investiga si «Monster Energy» guarda relación con la muerte de cinco personas, los adolescentes potencian los efectos de los destilados gracias a un producto que supera, en una sola lata, la cantidad diaria recomendada de cafeína para este colectivo


Añadir alcohol a la bebidas energéticas multiplica sus riesgos
Dr. José Ángel Cabrera: «Su abuso sí puede ser peligroso»

 27 Octubre 12 - Madrid - Beatriz Muñoz

Como si de una pócima mágica se tratara, las bebidas estimulantes o «energy drinks» se orientan, según revelan sus etiquetas, a revitalizar cuerpo y mente y a dotarnos de una cantidad extra de energía y vitalidad. A pesar de esto, los expertos no las consideran tan inofensivas como aseguran sus fabricantes y, como prueba de ello, la Agencia Americana de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) está investigando la relación entre cinco muertes en los últimos tres años y el consumo de la bebida energética «Monster Energy». En todos los casos, los fallecidos habían consumido, durante sus últimas 24 horas de vida, al menos dos latas de esta marca, cuyo contenido en cafeína equivale, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) «a la ingesta de catorce refrescos de cola».

Aunque los componentes por sí solos no entrañan un riesgo para la salud, sí lo puede ocasionar un mal uso de los mismos. «No existen estudios que hayan demostrado que el consumo de estas bebidas tengan efectos negativos, pero sí pueden convertirse en un problema si se abusa de ellas», advierte el doctor Ángel Moya, presidente de la sección de Electrofisiología y Arritmias de la Sociedad Española del Corazón (SEC). 

Causas inmediatas
Sin embargo, no hay que olvidar que «los estimulantes que contienen este tipo de bebidas–taurina, cafeína o guaraná–, elevan la tensión arterial y aumentan el ritmo cardiaco», advierte Elena Pérez Montero, nutricionista del Hospital Universitario Quirón Madrid. Unos efectos que pueden incrementarse en pacientes con problemas de corazón. «La toma excesiva de estos compuestos puede generar un elevado riesgo, especialmente en personas con patologías de base de origen cardiovascular, muchas de ellas sin síntomas aparentes», recuerda el doctor José Antonio García Donaire, experto en riesgo cardiovascular del Hospital USP San Camilo de Madrid. 

Precisamente, en agosto de este año, la OCU elaboró un estudio para comprobar el contenido en cafeína de las principales bebidas energéticas –20 tipos y la versión sin azúcar de cinco de ellas, además de tres refrescos con cafeína– y de los riesgos de un consumo inadecuado, sobre todo si se mezclan con alcohol. «Con la cafeína que contienen, un adolescente superaría su tope diario de cien miligramos con una sola lata de Monster, Rockstar o Zen Republic», indica el estudio. 

Los eslóganes que hay detrás de muchas de estas bebidas se convierten en el mejor método para atraer a los jóvenes quienes, además, han establecido como última moda mezclarlas con alcohol. Para García, el problema de mezclarlo con alcohol es que los componentes de las bebidas energéticas enmascaran los efectos de la ingesta de alcohol y genera una potenciación de los efectos secundarios derivados de una toma excesiva, tanto físicos como psicológicos. Dentro de los positivos  aparecería la euforia, mientras que como negativos se encuentra la depresión. Por tanto, el riesgo se multiplica». Esta misma opinión la comparte Moya, quien añade que «no es de extrañar que algunos jóvenes que abusan de estas bebidas también tomen drogas o alcohol»

Etiquetado confuso
A diferencia de España, en Estados Unidos la legislación sobre este tipo de bebidas no obliga a los fabricantes a incluir la cantidad de cafeína que contienen sus productos. «Desde 2003 es obligatorio que la cafeína utilizada como aroma aparezca en el etiquetado.  Si contiene más de 150 miligramos por litro de cafeína, la legislación establece la obligatoriedad de añadir la leyenda ‘‘contenido elevado de cafeína’’, seguida de la cantidad en miligramos por litro», advierten desde la organización de consumidores. Sin embargo, en las bebidas analizadas, continúan, «no siempre figura de forma destacada, al igual que el aviso de no mezclar este tipo de bebidas con alcohol». 

Palabras clave: bebidas energéticas, alcohol, adolescentes, riesgo, familias

martes, 23 de octubre de 2012

El consumo de alcohol, cada vez más precoz


Los estudiantes de secundaria beben en los botellones tanto como los universitarios

Foto: EUROPA PRESS
   Un estudio de las universidades de València, Miguel Hernández de Elche y Jaume I de Castellón ha revelado como los jóvenes españoles comienzan a hacer botellón cada vez antes y bebiendo cada vez más, hasta el punto de que los estudiantes de secundaria beben las mismas cantidades que los universitarios.

   Así se desprende de los resultados publicados en la revista 'The Spanish Journal of Psychology', que muestran también su desconocimiento de las consecuencias negativas derivadas del consumo de alcohol, ni siquiera de la posibilidad de desarrollar un proceso adictivo.

   El estudio, financiado por el Plan Nacional sobre Drogas, utilizó datos de más de 6.000 jóvenes de 14 a 25 años que fueron seleccionados entre 2007 y 2009 para conocer cuál era su consumo de alcohol y las razones por las que hacían botellón.

   Según sus resultados, los varones son quienes más beben y buscan la borrachera, aunque asocian en menor grado su ingesta con la posibilidad de desarrollar un proceso adictivo.  

   "Hemos observado que los universitarios han tenido una progresión de menos a más. Cuando eran adolescentes bebían menor cantidad y en la universidad aumentan el consumo. Sin embargo, los adolescentes de hoy consumen al mismo nivel que los universitarios", según ha explicado al Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) Begoña Espejo Tort, investigadora principal del estudio en la Universitat de Valencia.

   Para esta experta, si los estudiantes de secundaria ingieren cantidades de alcohol similares a las de los universitarios de su mismo sexo, esto indica que cuando lleguen a los 20 años, las consecuencias de este consumo serán mucho mayores que las derivadas del consumo de los universitarios actuales.

   Además, Espejo subraya que tendrá repercusiones negativas "en sus estudios, en el trabajo, en sus relaciones personales y en su economía".

   "Casi todos los adolescentes que consumen alcohol se han iniciado hacia los 13 o 14 años con destilados --bebidas de alta graduación-- y en grandes dosis, mientras que los universitarios se iniciaron en su momento entre los 14 y 15 años, pero con un consumo relativamente bajo y con fermentados como la cerveza", asegura la experta.

   Por otro lado, los adolescentes aluden a aspectos personales para justificar este consumo, mientras que los universitarios hacen referencia a cuestiones asociadas al control del ocio.

   No obstante, el motivo principal para el consumo de alcohol para ambos grupos es la diversión. "Beber es el objeto. La economía solo la nombran los universitarios. Casi un 70 por ciento --frente a un 20 por ciento de los adolescentes-- alude al motivo económico para hacer botellón", explica Espejo.

NINGUNO PERCIBE LAS CONSECUENCIAS

   Respecto a las consecuencias asociadas al consumo de alcohol, ni los más jóvenes ni los universitarios son conscientes de estas, ni los que beben mucho, ni los que lo hacen en menor cantidad. Tan solo perciben aquellas consecuencias que aparecen reiteradamente en las campañas de televisión, como las asociadas a la conducción, los problemas relativos a peleas y agresiones, así como las cuestiones físicas (vómitos, mareos hasta caerse, resaca, etc.).  

   "En general, todos los jóvenes consideran que su consumo no tendrá consecuencias negativas. Creen que para que eso ocurra tienen que estar mucho más tiempo ingiriendo bebidas alcohólicas, pero esto no implica que el problema no exista ya, sino que no lo perciben como tal", concluye la investigadora.

   Los autores del estudio alertan de la necesidad de intervenir en estos grupos para reducir el consumo y hacerlo de forma diferenciada. En el caso de los más jóvenes, que aluden a cuestiones de mejora personal a la hora de justificar por qué beben alcohol, se deberían reforzar campañas enfocadas a aspectos como la autoestima y el manejo de las relaciones interpersonales. Para los universitarios habría que centrarse más en la formación de hábitos de ocio.
EUROPA PRESS

Palabras clave: adolescentes, universitarios, alcohol, botellón