miércoles, 10 de octubre de 2012

Los niños menores de tres años no deberían ver la televisión nunca


A lo largo de la infancia los niños pasan más tiempo frente a un televisor que en la escuela

Miguel Ayuso

A lo largo de la infancia los niños pasan más 
En los países desarrollados los niños pasan gran parte de su tiempo de ocio pegados a una pantalla. Hasta hace poco sólo veían la tele, pero de un tiempo a esta parte la mayoría de hogares tienen ordenadores, consolas portátiles, móviles… Toda una serie de aparatos que, de una forma u otra, acaban entrando en la vida de los niños.

Se ha hablado mucho de la influencia que la televisión puede tener sobre el desarrollo de los niños, pero muchos padres no saben cómo actuar frente a unas tecnologías plenamente extendidas y, en muchos casos, necesarias.

Un nuevo estudio publicado esta semana en la revista Archives of Disease in Childhood, asegura que la obsesión que tienen los niños por las pantallas está causando daños en su desarrollo y podría conllevar problemas físicos a largo plazo.

El estudio, elaborado por el psicólogo Aric Sigman, pinta un panorama poco alentador. Según este especialista, que ha escrito un libro sobre el asunto (Remotely Controlled. How televisión is damaging our lives, Vermilion), “a lo largo de la infancia los niños pasan más tiempo viendo la televisión que en la escuela. Si además se incluyen el tiempo que dedican a los videojuegos, navegar por Internet y ver DVD, con solo siete años, un niño habrá pasado todo un año delante de una pantalla”.

El rechazo de la comunidad científica

En opinión de Sigman, independientemente del contenido que se esté viendo, la enorme cantidad de tiempo que emplean los niños delante de una pantalla tras volver de la escuela debe considerarse un factor de riesgo, que puede incidir en el desarrollo de varias enfermedades. Según explica en su estudio, un adolescente británico pasa de media seis horas al día delante de una pantalla, una cifra que en Estados Unidos se eleva a ocho horas. Pero los efectos negativos se notan mucho antes. En su opinión, a partir de las dos horas de visionado aumenta el riesgo de padecer a largo plazo obesidad y problemas cardiovasculares.  

A partir de las dos horas de visionado aumenta el riesgo de padecer a largo plazo obesidad y problemas cardiovascularesLos riesgos aumentan en los niños menores de tres años, que se encuentran en la fase crítica de desarrollo del cerebro. En este tiempo, cuenta Sigman, “los niños necesitan interactuar con sus padres, frente a frente, no con una pantalla”. Por ello insiste que con esas edades se les debería prohibir el uso de cualquier tipo de pantalla.

Las ideas de Sigman, que es un personaje muy conocido en la comunidad educativa de Reino Unido –se trata de un escritor independiente que ofrece muchas conferencias en colegios y eventos de todo tipo–, han encontrado sin embargo un fuerte rechazo de parte de la comunidad científica, donde tiene numerosos detractores. 

¿Los niños no deben leer libros?

El periodista, médico y psiquiatra Ben Goldacre, muy conocido por su blog y la columna que escribía en The Guardian –tituladas ambas Bad Science– tiene a Sigman en su lista negra de “gente de la que no te puedes fiar”. En una entrada de la semana pasada, insistió en que los artículos de Sigman son siempre “deliberadamente incompletos”, aunque se publiquen en revistas más o menos conocidas (la de este estudio en concreto está entre las veinte más citadas de su categoría), y le acusa, en resumidas cuentas, de ser un charlatán alarmista. Algo parecido comunicó a The Guardian Dorothy Bishop, profesor de neuropsicología de la Universidad de Oxford, que pese a reconocer que el asunto que trata Sigman es importante, asegura que su artículo no aporta una visión imparcial, no contiene ninguna investigación original, y los argumentos que utiliza “se podrían usar del mismo modo para llegar a la conclusión de que los niños no deben leer libros”.

Sin embargo, en esta ocasión, las advertencias de Sigman, por una u otra vía, han tenido eco en las recomendaciones oficiales de diversos países. El departamento de salud del Gobierno estadounidense cita específicamente que la reducción del tiempo que pasan los niños frente al televisor debe ser una prioridad para la salud nacional, recomienda encarecidamente que los niños de cero a dos años no usen ningún tipo de pantalla e insiste en que, para el resto de edades, no es conveniente gastar más de dos horas frente al televisor. Una recomendación similar hace la Sociedad Pediátrica de Canáda, que además insiste en que los niños no deben tener ordenador o televisión en su propio cuarto. Lo que parece claro, pese a que Sigman no sea todo lo riguroso que debiera, es que una exposición excesiva a las pantallas no es lo más adecuado para el desarrollo de los niños. 
EL CONFIDENCIAL
Palabras clave:  televisión, pantallas, desarrollo infantil, padres, Sigman


martes, 9 de octubre de 2012

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Palabras clave: Nobel de Medicina 2012, madres, bebés, depresión materna, caídas ancianos, huelga salud Asturias, sueño, medioambiente, Erasmus, niños, pensamiento cientifico

El 40% de los alumnos españoles considera demasiado fácil encontrarse con material inapropiado en internet


La Enciclopedia Británica pública una guía online para instruir a los estudiantes en la búsqueda de contenidos web fiables
ANA MELLADO / LONDRES
    ENRIQUE MARTÍNEZ BUESO. Un internauta ojeando en Facebook
Voluminosos libros de consulta, manuales de apoyo, tomos enciclopédicos… El material didáctico que hace apenas unos años constituía la herramienta básica de miles de escolares para enfrentarse a tediosas tardes de estudio y deberes ha pasado a la historia. Hoy en día, los cimientos de comentarios de textos, trabajos y exposiciones han quedado reducidos a un solo clic. Aunque internet se erige como el valor que despeja la equis de cada ecuación, el 40% de los estudiantes españoles de educación secundaria considera que resulta demasiado fácil toparse con material online inapropiado, según se desprende de un estudio llevado a cabo por la Enciclopedia Británica.

El uso de la red como ventana hacia un sinfín de información y documentación resulta útil siempre y cuando los alumnos sean capaces de manejar los contenidos con la seguridad de que son fiables. No obstante, dos de cada cinco (un 44 por ciento) reconoce ser incapaz de identificar datos veraces, mientras que al 57 por ciento le resulta difícil entender la información que encuentran en internet, profundiza este exhaustivo informe.

Con el objetivo de apoyar a los colegios e institutos españoles en la decisiva labor de concienciar a sus estudiantes sobre la importancia de la seguridad y fiabilidad en el uso de internet, la Enciclopedia Británica ha publicado una exhaustiva guía que recoge las mejores técnicas para navegar de forma segura y analiza el uso de las redes sociales y plataformas de juego online, a la vez que ofrece consejos para maestros y padres.

¿Cuál es el origen del problema?
Hoy en día no es de extrañar que en más de una ocasión los profesores corrijan el mismo error en trabajos de diferentes alumnos de la generación corta y pega. ¿Cómo se puede explicar que varios estudiantes de una clase hayan incurrido en la misma falta de ortografía o hayan situado el inicio de la Guerra Civil española en 1940, para estupor de los docentes? Basta con que los buscadores muestren en sus primeras entradas información errónea. En el momento de extraer información para redactar un trabajo, la mitad de los escolares encuestados reconoce basarse exclusivamente en los primeros resultados que ofrece el buscador Google, y más de un tercio, no toma ni la molestia ni fijarse en la autoría de lo publicado.

A la vista de los alarmantes datos conviene plantearse dónde reside la raíz de este acuciante problema. Según los autores del informe, el fallo de partida se da en las aulas, donde existe un agujero en cuanto a formación en nuevas tecnologías se refiere. Uno de cada cinco escolares (19 por ciento) afirma que en el instituto nunca ha recibido nociones básicas de seguridad, tales como búsquedas fiables o sitios de confianza, o cómo investigar online sin riesgos. Al igual que se enseña la tabla periódica de los elementos o los poetas más influyentes del siglo XX, debería prestarse más atención al uso de la web como fuente de información para ampliar y reforzar los conocimientos del resto de las materias. Resulta paradójico que con la denominada «Generación Google» estudiando en los colegios españolas, todavía no se impartan asignaturas relacionadas con el empleo de internet.

«A medida que las escuelas en España integran las nuevas tecnologías en el aula es imprescindible que la seguridad se integre como un aspecto clave del plan de estudios, sobre todo cuando son los más jóvenes los que están a la última cuando se trata de nuevo dispositivos inteligentes», sostiene Ian Grant, el director de la Enciclopedia Británica en Reino Unido.

Palabras clave: internet, adolescentes, seguridad en el uso de internet, padres, educación, centros escolares